El nuevo eslogan promocional de Marina d'Or Ciudad de Vejaciones, con Anne Igartiburu. (Foto: El Judas)
Lo que tenía que ser la glamourosa y apacible perforación del primer hoyo del nuevo campo de golf del complejo lúdicovacacional Marina d’Or se convirtió en una jornada de fuego y destrucción. Del susodicho agujero apareció la funesta figura del gran Satán que se abalanzó sobre la desvalida Anne Igartiburu sometiéndola a su tremenda furia sexual. Y es que el parecer Marina d’Or se haya construido justo encima del infierno.
En un principio, la nutrida representación de autoridades no opuso resistencia a las lujuriosas intenciones del maligno al confundirlo con el político y empresario valenciano Carlos Fabra. “Cuando vimos a un tipo diabólico sacando fuego por la nariz, me dijé: anda! Pero si es Carlos Fabra, txe! qué tío tan fallero!”, justificaba Francesc Camps, presidente de la Generalitat Valenciana.
Más allá de la famosa presentadora de televisión, el incidente no ha provocado más víctimas ni desperfectos materiales. De hecho, el consejo de administración de Marina d’Or se ha apresurado a desmentir que esto pueda suponer un freno a los planes expansivos del complejo vacacional. “En realidad ya estamos trabajando para aprovechar el atractivo y las oportunidades de este gran descubrimiento”, revela Sonja Lucifer, directora de marketing de Marina d’Or y sierva de satán en los ratos libres.
El nuevo eslogan promocional de Marina d'Or Ciudad de Vejaciones, con Anne Igartiburu. (Foto: El Judas)
Una de los cambios sería la elección de un nuevo nombre del complejo. Así “Marina d’Or, Ciudad de Vacaciones” pasaría a llamarse “Marina d’Or Ciudad de Vejaciones”. Del mismo modo, el eslogan “Vacaciones todo el año” se vería substituido por “Vejaciones todo el año”.
“Los cambios no son una simple operación de maquillaje, todo el complejo dará un giro hacia el pecado y la lujuria. Reconvertiremos Marina d’Or en el parque temático de los 7 pecados capitales”, explica el comunicado de prensa. La nueva concubina de Satán, Anne Igartiburu, continuará siendo la imagen promocional del resorte turístico.
La nueva estrategia de negocio prevé nuevas modalidades de contratación. Así, será posible adquirir un apartamento de 60 m2 a cambio del alma del comprador. La proximidad geográfica del averno permitirá ofrecer de forma gratuita el transporte de las almas a las llamas infernales.