El nuevo escudo oficial de Catalunya, con las cuatro barras y la amanita muscaria
Los políticos catalanes se han permitido un paréntesis después de la tormenta del Estatut para dar el pistoletazo de salida a la temporada de recolección de setas, pues con las lluvias de estos días ya han aparecido los primeros hongos. A falta de rovellones y rosiñoles de pino, la ilustre elite política de Catalunya ha dado buena cuenta de tres cestas de una variedad mucho más tempranera: el reig bord, también conocido como Amanita Muscaria o “seta de los pitufos”.
En mitad del ágape, el presidente Maragall ha dicho que él era un catalán muy tocado de la seta y que tenía una visión muy clara de cuál era el futuro que espera a su pequeño país. También ha prometido unos pisos-seta de protección oficial para los habitantes más diminutos del país. De esta forma se ganaba el corazón de todos los catalanes en general y de la clase política en particular. Porque los catalanes son micófagos y aman las setas y solo pueden sentir que afecto por aquel que también ama las setas.
Pasqual Maragall también invitó a setas a la popular sex symbol Mónica Terribas
Presos de una euforia inusitada e inmersos en una alucinación de autogobierno, Carod Rovira y Artur Mas se han encasquetado una barretina y se han librado al regocijo bailando una sardana (danza primitiva de los catalanes) para conjurar el mejor de los futuros para Catalunya. “Pongo a Dios por testigo que nunca le faltarán setas al pueblo catalán”, ha dicho el líder d’Esquerra Republicana.
Artur Mas ha ido un poco más lejos: “Esto es fantástico, es un alucine. Viajo sin moverme de sitio. Esta seta debe ser ingerida con dignidad institucional y patriotismo. Nuestro partido presentará una enmienda para convertirla en la seta nacional de Catalunya”. Acto seguido, se le ha visto en actitud muy amigable con unas pubillas que pasaban por allí.
Finalmente partidos de la oposición y del gobierno han leído un comunicado conjunto en el que decían compartir las visiones del presidente y se han sumado a los buenos augurios para el futuro más inmediato de Catalunya: Este año será un buen año de setas.