Los barceloninos pintan las calles para colaborar con las malmetidas finanzas del alcalde Clos, un señor muy majo
Barcelona se vuelve a postular como capital mundial de la modernidad y el desarrollo sostenible. Esta vez, fruto de una curiosa iniciativa popular. Los barceloninos y las barceloninas, concienciados por el momento delicado que atraviesan las arcas de la ciudad, han decidio hacer un donativo extra y voluntario al alcalde Joan Clos por tal de absorber el déficit municipal después de las desgracias del Carmel y el Forum de las Culturas.
La voluntad popular se materializará mediante la nueva cuota solidaria de aparcamiento. Las pocas plazas de aparcamiento gratuito que quedan en Barcelona se transformaran en ZVTV (Zonas Verdes de Tributación Voluntaria). Así, los ciudadanos que quieran mostrar su gratitud al alcalde Joan Clos podrán hacerlo de una manera fácil y sin entrebancos administrativos.
Aprovechando las vacaciones de Semana Santa, las asociaciones de vecinos y la FOM (Federación de ONGs Multicultis) han salido a las calles de la antigua Barcino (Barcelona) y, en medio de una gran fiesta popular, han pintado ellos mismos las líneas verdes sobre el asfalto condal. Así el buen Joan Clos, no tendrá que sufrir por el presupuesto”, han declarado en un comunicado conjunto.
“Queremos que Barcelona siga siendo una ciudad guay y multiculti, un lugar donde los ciudadanos sean libres de pagar más por menos. Viva la sostenibilidad mundial!”, proclamaba Montse Pou, militante de la ONG Rastas sin Fronteras y presidenta en funciones del club de fans de David Bisbal.
Un militante de la ONG Rastas sin Fronteras, todo pintando la nueva línea verde bueno y presumiendo de detrás
El alcalde Joan Clos ha recibido la noticia con “sorpresa y liposucción” y ha dicho que ell no era quien para impedir que los ciudadanos de Barcelona hicieran ejercicio de su libertad y su solidaridad. “Quien paga, manda. Es normal que me esten agradecidos por todo lo que he hecho a nuestra querida Barcino (Barcelona). Todos me quieren, no puedo pisar ninguna calle de Barcelona sin que gente se me encodille y me cuente sus penas. Cuando esto pasa, les beso la frente e ilumino su alma con mi melena de plata”.
En los próximos días, los operarios municipales instalaran las huchas verdes, un nuevo modelo de parquímetro que servirá para no confundirlos con los de color azul con forma de parquímetro. No hace falta decir, que más allá de este detalle cromático, no habrá ninguna diferencia respeto a la zona azul.