Catalana. 55 años. Alto standing, lujo asiático con experiencia. Morbosa y muy viciosa. Sumisa. Francés, Griego, etc. Sí a Todo. Busco presidente de mediana edad que me ponga un despacho en la Moncloa. CLAVE: DURAN.
El ingeniero suizo René Michelon, inventor del CAD, en un momento de esparcimiento
René Michelon, un ingeniero suizo de 44 años, acaba de presentar un sofisticado invento que revolucionará la vida diaria de los ciudadanos de la Unión Europea. El Cagadero a Distancia (CAD), que así se llama el artefacto en cuestión, es un dispositivo sanitario que permite hacer las necesidades en Ginebra, Roma, París o Madrid y depositar el excremento, de manera automática, en cualquier lugar del Sudán, Somalia, Etiopía y África en general.
El ingeniero Michelon se siente muy orgulloso de haber logrado esta cima de la tecnología excretal. Según sus mismas palabras, “este invento encaja plenamente en el marco de un país fenicio, hipócrita y falsamente neutral como Suiza, que guardó a buen recaudo el oro de los nazis y los franquistas, deposita residuos nucleares ilegalmente en las costas africanas y ha dado cineastas tan sumamente pretenciosos e insoportables como Alain Tanner o Jean-Luc Godard. Siempre hemos exportado chocolate, si ahora hacemos lo mismo con la caca, ¿qué diferencia hay? ¡Y la caca es gratis!”.
Yoko Sotoka, una turista nipona de vacaiones en Somalia, sufrió en sus carnes una descarga del CAD
Pese al holgado optimismo de su inventor, el Cagadero a Distancia (CAD) presenta todavía algunas imperfecciones. La más notable de todas ellas es la incapacidad de concretar, en un 68% de las ocasiones, el destino exacto de las heces evacuadas. Quién hace las necesidades sabe dónde descarga, pero se hace extremadamente difícil determinar en que lugar de África, Asia o Latinoamérica irán a parar. Ya se ha dado el caso de varias personas que se han sufrido un baño escatológico, viéndose cubiertas, de manera espontánea y casi sobrenatural, por una capa de excrementos sólidos, líquidos y semirígidos de distinta procedencia.
Mientras el equipo de científicos suizos, apoyado por la Unión Europea , perfecciona la puntería del dispositivo, otros gobiernos como el británico, el italiano y el alemán, pretenden poner en marcha un ingenio semejante que logre teletransportar residuos nucleares, violadores, enfermos venéreos y a la oposición parlamentaria de manera limpia y expeditiva. “Por una Europa más limpia que nunca”, será el lema de la próxima cumbre europea, donde los primeros mandatarios de la Unión probarán, en comunión y acompañados del Santo Papa de Roma , las virtudes del CAD.