Una de las snuff movies que no reúne las mínimas condiciones estéticas: mala iluminación, atrezzo y utillería oxidados, encuadres pésimos, planos desenfocados, un sonido de pena...
El gobierno sirio acaba de inaugurar la primera Escuela Oficial de Cine especializada en snuff-movies, es decir, en películas donde se filma la muerte violenta y real de seres humanos. Al Mohin Kalhaf, director del centro y primo hermano segundo del jefe de estado sirio, afirma que el propósito de la escuela es “crear una generación de cineastas musulmanes que coloque en el lugar que le corresponde al Séptimo Arte del Islam”.
“Ya estamos hartos de que sólo se hable del sensiblero y aburrido cine iraní, con sus planos fijos y sus travellings que no se acaban nunca” –argumenta Kalhaf–. “Siria es capaz de realizar un cine inconmensurablemente superior. Y lo vamos a demostrar con hechos, no con palabras”. Sin embargo, la Escuela Oficial de Cine “La Cimitarra-Ojo” de Damasco nace también para satisfacer una amplia demanda cultural. “Desde que las familias Bin Laden y Bush decidieron instaurar el nuevo orden mundial, son muchos los jóvenes musulmanes que sienten en su interior profundas inquietudes artísticas, pero no encuentran el modo de expresarlas correctamente debido a la ausencia de centros docentes especializados”.
En otras palabras, el gabinete sirio de comunicación está harto de ver en internet y televisión, multitud de vídeos con decapitaciones de ciudadanos occidentales que no reúnen las mínimas condiciones estéticas: mala iluminación, atrezzo y utillería oxidados, encuadres pésimos, planos desenfocados, un sonido de pena. “Nosotros enseñaremos a rodar las snuff-movies como Alá manda: emplearemos buenos focos, vestiremos al condenado de colorines, utilizaremos filtros que resalten el color de la sangre y los agudos de los gritos de agonía y socorro. El reo morirá con extremo dolor, pero con mucha dignidad, como en la última película de mi admirado Amenábar”.
Mel Gibson, conocido antisemita, ya hasido contratado por La Cimitarra-Ojo
Son muchos los jóvenes iraquís, afganos, sirios y de otras nacionalidades que ya se han inscrito en la academia. Incluso se ha abierto el plazo para la postulación de becas en escuelas de interpretación estadounidenses, italianas, israelíes y del Reino Unido. “Estas plazas -aclara Al Mohin Kalhaf- “sólo se las otorgaremos a los estudiantes de interpretación que aparecerán en las filmaciones. Les aseguramos una carrera corta pero espectacular: nadie podrá olvidar su primera y última interpretación ante las cámaras”.
Además, la Escuela Oficial de Cine “La Cimitarra-Ojo” de Damasco ha contratado los servicios de cineastas abiertamente antisemitas como Mel Gibson y Franco Zeffirelli, que impartirán sus clases magistrales a cambio de favores sexuales y financieros.
“Las snuff-movies en las que veremos agonizar y morir a los infieles sólo son el principio, con la ayuda de estos grandes cineastas occidentales lograremos realizar enormes superproducciones. Mi primo hermano segundo y jefe del estado está escribiendo, junto a otros tantos estadistas árabes, la segunda y última parte de “Exodus” desde los años sesenta”.