El piojo chileno Luís López, uno de los protagonistas, en el cartel del film
La Academia de las Artes y las Ciencias del Cine Español ha dado la campanada al cambiar, a última hora, el largometraje que representará a España en la próxima entrega de los Óscar de Hollywood. Sorpresivamente, se ha retirado de circulación “Mar Adentro” de Alejandro Amenábar y se ha colocado en su lugar la modesta producción independiente “Te doy mis piojos”, dirigida por el veterano cineasta barcelonés José María Nunes.
En palabras de Agustín Almodóvar, presidente de la Academia Española, la decisión no tiene nada que ver con la aparente rivalidad existente entre “La mala educación”, dirigida por su hermano Pedro, y la última película de Amenábar: “Hemos cambiado de opinión al visionar este auténtico peliculón. Nunes ha vuelto por la puerta grande y demuestra que ha sabido envejecer como los buenos vinos tintos. Ésta es una película sensible y sensitiva que habla de la España de hoy, ayer y siempre. ¡¡¡Ganamos seguro!!!”.
“Te doy mis piojos” narra la tierna y difícil historia de amor que une a dos vagabundos residentes en el barrio donde el Ayuntamiento de Barcelona está llevando a cabo el proyecto de desratificacón humana “22 Arroba”. Los sin-techo Mariano y Roser comparten vejaciones fascistas, presiones policiales, cartones, contenedores, vino peleón e, incluso, como el título del film bien indica, se intercambian los parásitos capilares.
Mariano y Roser, la pareja protagonista, encarnada por actores no profesionales
La película incluye una secuencia de erotismo explícito en la que los sexos de los protagonistas se convierten en una autentica jungla repleta de vida e inundaciones venéreas, rematada con el solo musical de un chancro operístico que homenajea al Verdi de la edad tardía.
A pesar de los elogios, el realizador José María Nunes ha recibido la noticia de la selección para competir por el Oscar con el escepticismo que le caracteriza, cantando un fado en la puerta de su casa, rememorando así sus raíces lusitanas. Este hombre de cine nunca para y afirma que no tiene tiempo para entretenerse en lentejuelas y vacuos galardones, puesto que debe entrar en la sala de montaje para cerrar la postproducción de su último documental sinestésico que lleva por título “Fòrum de merda”.