Catalana. 55 años. Alto standing, lujo asiático con experiencia. Morbosa y muy viciosa. Sumisa. Francés, Griego, etc. Sí a Todo. Busco presidente de mediana edad que me ponga un despacho en la Moncloa. CLAVE: DURAN.
Cartel de la polémica campaña pro castración de la Generalitat catalana
La última campaña contra la violencia de género que ha diseñado el Institut Català de la Dona de la Generalitat de Catalunya ha provocado efectos absolutamente inesperados. Los carteles de la campaña muestran a una adolescente haciendo la señal de las tijeras con los dedos índice y corazón de su mano derecha. Sobre esta imagen se lee el eslogan “Talla amb els mals rotllos” [“Corta con los malos rollos”]. Por lo visto, han sido muchas las mujeres que se han tomado el mensaje al pie de la letra y han seccionado los genitales de sus maltratadores físicos y psicológicos.
El portavoz de la Policía Autonómica Catalana advierte de la recogida de, al menos, 1316 miembros viriles, debidamente etiquetados, que se conservan a temperaturas inferiores a los veinte grados bajo cero. La reimplantación de cualquiera de estos falos sin vida es totalmente inviable, pero los Mossos d’Esquadra deben guardarlos bajo llave de cara a la puesta en marcha de posibles enjuiciamientos contra las castradoras o, incluso, contra quiénes planificaron la campaña.
Por su parte, Marta Selva, presidenta de l’Institut Català de la Dona [Instituto Catalán de la Mujer], ha manifestado su total sorpresa ante la reacción radical de las destinatarias de los anuncios oficiales: “Esta reacción emasculadora tan visceral se debe, sin duda, a los años de sufrimiento y abnegación a los que todas estas mujeres se han visto abocadas. No pretendo justificar la violencia, pero es probable que, viéndose privados de sus lamentables colgajos, todos estos maltratadores se lo pensarán dos veces antes de volver a ejercer su barbarie cotidiana”.
Cuatro bolsas como esta, repletas de miembros cercenados, obran en poder de los Mossos d'Esquadra
Curiosamente, el trauma de la privación de atributos ha hecho entrar en razón a algunos de estos abusadores, como el gestor barcelonés Gerard Duràn, que ha pedido perdón a su compañera sentimental, Sandrita. “Antes tampoco se me levantaba” –confiesa Gerardo- “así que mi novia me ha hecho un favor. Sin mis superfluos pendientes reales puedo percibir a Sandrita como el ser humano inteligente que es. Además, al no tener que irrigar mis gónadas, la sangre llega antes a mi cabeza: ahora pienso y hasta ha vuelto a crecerme un poco el pelo. Si me pongo estas gafas de pega y dejo de sonreír como un estúpido, hasta parezco inteligente”.
Por su parte, Sandrita ha aceptado las disculpas de Gerardo y, como señal de reconciliación, ha obsequiado a su novio con un pisapapeles elaborado con sus genitales cercenados. A veces no hay nada mejor que cortar por lo sano.