No se nota, no se mueve, no traspasa. Siéntase límpia, segura e indivisible con la última novedad en compresas. Aptas para todas las constituciones. CLAVE: ESTATUT.
Cartel de la próxima edición del Festival de Sitges 2005
El largometraje filisteo “El hombre apoltronado” (“The Lazy Man: A Sales Affaire”) del oscarizado director Alan Smithee, se ha alzado, inesperadamente, con el Primer Premio del Festival Internacional de Cinema de Catalunya Sitges 2004. La película, que también se ha llevado el Premio Especial del Público, ha sido co-producida por la Fantastic Factory del Grupo Filmax y se presenta como una adaptación al mundo de los negocios y la política catalana del clásico japonés “La tumba del honor” (“Jingi no hakaba”) dirigido por el desaparecido Kinji Fukasaku en 1975.
El film retrata la angustiante historia de un hombre anodino, normal y corriente, que de pronto se siente dominado por la ambición del dinero y el poder. Seducido por el acicate del poderío económico y la fama, no se detendrá ante nada, hasta lograr sus últimos objetivos materiales.
En la rueda de prensa que ha seguido a la entrega de premios, Alan Smithee ha declarado que “al inicio de la historia, el protagonista es un ser angélico, pero esa virtud escatológica inicial se va corrompiendo a medida que acapara nuevas esferas de poder. Paradójicamente, este ángel desciende a los infiernos a medida que escala posiciones sociales y, para lograrlas, no respetará nada: ni la fidelidad de su familia y amigos, ni su propia integridad moral, nada de nada”.
El Hombre Apoltronado, un film de Alan Smithee
Quizá la secuencia más original y transgresora del film sea la final, en la que el protagonista y sus acólitos, se ven incapaces de abandonar la Sala de Juntas en la que se hallan reunidos para decidir el futuro de la política cultural catalana. “Esta secuencia, presidida por un retrato del Molt Honorable Pasqual Maragall, constituye un homenaje a “El Ángel Exterminador” de Buñuel” –reonoce Smithee- “el protagonista y sus amigos intentan levantarse de sus butacas, pero les resulta imposible porque se han aferrado tanto a ellas que hombre y poltrona son una misma cosa. De ahí el titulo del film: “El hombre apoltronado”.
Curiosamente, algunos de los directivos del Festival Internacional de Cinema de Catalunya Sitges 2004 fueron incapaces de despegar el trasero de la butaca que ocupaban para compartir la gran ovación que el público brindó a la película durante su proyección en el Auditori del Hotel Melià de la capital del Garraf.
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Tags: Cine, festival, sitges. Última actualización el 07-01-2008 Visitas: 1268