Retrato robot de Juanita cuando se sometía al juicio del jurado del concurso Eurojamón
Cuatro suicidios y doce dimisiones en bloque son, hasta el momento, la consecuencia directa del escándalo televisivo que azota Alemania a raíz de un polémico concurso de canción infantil promovido por la cadena internacional GestMünich. La final del concurso Euroschinken (Eurojamón) se celebró el pasado sábado, resultando ganadora la pequeña Juanita Kokoshnu, escolarizada en el internado Höldderlin de Colonia.
En la rueda de prensa posterior a la entrega de premios, Juanita destapó el escándalo al confesar que no era la chiquilla de nueve años de edad que todos creían conocer, sino una estilizada enana de 27 años. A continuación, esta aguerrida mujercita relató el rosario de vejaciones a que tuvo que someterse para hacerse con el “Jamón de Queso”, el primer galardón de tan popular competición cantora.
Juanita ha sorprendido a todas las personas ajenas al negocio televisivo afirmando que, a pesar de haber simulado ser una menor, se ha proclamado ganadora del festival musical merced a sus dotes como succionadora del fluido genitor masculino de la plana mayor de la cadena GestMünich. Según la osada enana teutona, desde que compitió en la primera ronda del concurso hasta su victoria final, pasaron por su cavidad bucal, garganta y otras oquedades de su diminuta anatomía pseudo-pueril no menos de cuarenta y tres miembros viriles de distinta magnitud, textura y pelambre.
Cuatro tarros como éste, repletos de sémola seminal, fueron hallados junto al cadáver colgante de Kreuzer
“No fueron mis cuerdas vocales, sino mi capacidad innata para sincronizar lengua, garganta y mandíbula, las que me procuraron el ascenso hacia la cima. Aunque debo confesar que el baño continuado de sémolas seminales me aclaró la gola y ahora puede decirse que canto como los mismísimos ángeles” – explica Juanita con mirada melancólica. “Todo eso sobre la votación popular es una patraña para sacarle el dinero a la gente a través del SMS. Mis votos dependían de la cantidad de litros succionados y del número de estrías en que se veía incrementado mi orificio rectal. Tengo la suerte de sumar veintisiete años y dilato mucho. En este sentido, la mayoría de competidoras no me llegaban ni a la suela de los zapatos”.
Antes de ahorcarse en el garaje de su castillo de invierno, Johan Sebastian Kreuzer, presidente de GestMünich, dejó escrita una nota en la que, tras insultar a la pequeña Juanita Kokoshnu, pedía perdón ante Dios y ante la Historia y llamaba “cochinos pervertidos” al grueso de la audiencia de Eurojamón. También se han hallado junto al cadáver tres botes de medio litro repletos de sémola seminal y varias polaroids que muestran a Juanita y al resto de finalistas del certamen sometiéndose a distintas prácticas, por lo demás, indecorosas.