La opinión pública israelí ha lanzado el grito al cielo al enterarse de que el primer ministro del país, Ariel Sharon, ha contratado los servicios de un médico de manifiestas tendencias nacional-socialistas para recuperar la línea. Sharon se pusó en manos del biólogo, genetista y dietista Joseph Mengele Jr., con la intención de seguir un estricto régimen dietético que le permita bajar veinte kilos en dos meses.
Después de verse de patitas en la calle tras su sonoro fracaso como médico del Real Madrid, el Doctor Joseph Mengele Jr. pensó que no volvería a encontrar un empleo bien remunerado hasta el advenimiento del IV Reich. No obstante, se equivocaba. El pasado martes recibió una oferta millonaria por parte del Departamento de la Presidencia del Estado de Israel, con el objetivo de someter a una rigurosa dieta gastronómica al obeso y pizpireto Ariel Sharon.
Mengele sostiene que esto está hecho. "Pienso administrar al muy honorable estadista hebreo la Dieta Auschwitz”, con la que rebajará una media de cuatro kilos semanales. De momento ya le he entregado un viejo pijama a rayas que lleva bordada la estrella de David en oro, que es más chic”.
El tristemente desaparecido Marlon Brando, líder de la FFL (Fat Fuckers for Liberty) y paladín de la causa obesa
A pesar de que el portavoz gubernamental de aquel país ha esgrimido razones de salud para poner en marcha dicho tratamiento, entre los miembros de la oposición se hace cábalas con un retorcido Plan. Sharon querría adelgazar para evitar ser víctima del terrorismo de estado estadounidense que lleva adelante su guerra sucia contra los obesos.
Tras el asesinato de Marlon Brando, líder de la FFL (Fat Fuckers for Liberty), perpetrado por los marines norteamericanos, el mandatario israelí ha decidido estilizar sus silueta y prolongar su vida el máximo de tiempo posible. Por lo visto, se tomó las filtraciones sobre la supuesta presencia de espías hebreos en el Pentágono y la Casa Blanca como un guiño de sus aliados yanquis, que le advertían del riesgo que corría su vida si seguía aumentando el diámetro de su corpulencia física.