No se nota, no se mueve, no traspasa. Siéntase límpia, segura e indivisible con la última novedad en compresas. Aptas para todas las constituciones. CLAVE: ESTATUT.
El 10 argentino se muestra feliz por la buena acogida recibida en tierra cubana
Diego Armando Maradona ha sido enclaustrado en la Base Militar de Guantánamo con el objetivo de seguir un plan radical de desintoxicación. La dependencia que el pelusa siente hacia los estupefacientes es tan grande que ni siquiera el gobierno de Fidel Castro ha sido capaz de controlarla, de modo que el Estado Mayor estadounidense ha decidido hacerse cargo de la terapia de choque que saque al astro argentino del pozo de ignominia en el que se halla sumido.
“Cuatro aguerridas marines de sexo femenino se encargan de vigilarlo día y noche” –ha confirmado, con una sonrisa la Consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice– “y si ese pequeñín tan simpático se pasa de la ralla, están capacitadas para aplicar los correctivos habituales en las Bases y Prisiones Militares de nuestra gran nación”.
El astro argentino, fotografiado ante unos simpáticos marines norteamericanos que cuidan de su bienestar y seguridad
Rogelio Argemendía, buhonero cubano que se encarga de vender puros habanos a los soldados norteamericanos, ha explicado a nuestro corresponsal en la zona que corren rumores ciertamente escatológicos sobre la problemática estancia del pelusa en la isla: “Dicen que, en un arrebato, quiso esnifar el matarratas de los rincones de la celda y hubieron de hacerle un lavado de napias y estómago. Cuando se recuperó, no paraba de cantar la canción “Madre” que grabó junto al dúo Pimpinela. Como represalia, una teniente le hizo descubrir su lado más femenino empleando el apéndice de cuero faliforme reglamentario”.
De todos modos, la terapia está dando sus frutos, puesto que el diez argentino ya ha perdido diez quilos y medio y se está planteando participar en el próximo mundial de fútbol. En la Argentina, sus fans correligionarios rezan cada día por su rehabilitación y vuelta a los campos de juego.
Al aparecer, los máximos representantes de la Iglesia Maradoniana están haciendo eco en sus propias carnes del calvario sufrido por su ídolo en la cárcel de Guantánamo. Cada día, a las seis de la madrugada, se colocan de cuatro patas en el living doméstico y les piden a sus novias, esposas o a las dos a la vez, que los sodomicen con unos abultados apéndices de cuero con la forma de la Copa del Mundo de Fútbol en los que puede leerse la inscripción: “Vuelve, Pelusa, Vuelve”. Y es que estamos hablando del mejor futbolista de la historia.