Tras proclamarse vencedor en las elecciones europeas, el socialista Josep Borrell ha prometido cambiarse de sexo y pasar dos meses enclaustrado en un albergue para mujeres víctimas de la violencia de género. Todo ello lo proclamó a los cuatro vientos, tomándose la mano con el presidente Zapatero y tras haber superado, con éxito, las pruebas de alcoholemia y del algodón.
“Primero le pediré a Almunia y al aparato del partido que me humillen un poco más de lo que ya hicieron cuando me presente como presidenciable del PSOE” –ha declarado el vencedor de los comicios comunitarios- “ y luego me meteré en el quirófano para que me cambien el tiburón por un hachazo y me acrecienten las cartucheras y las glándulas mamarias. Después daré de mamar a unos cuantos pobres e ingresaré tres meses en un albergue para saber, de primera mano, como viven las víctimas de la violencia doméstica y de género”.
El propio Borrell ha confirmado que ésta es una nueva prueba de la voluntad del PSOE para conseguir la paridad entre hombres y mujeres y, por otro lado, para dialogar de una manera sostenible con la sociedad española y europea de nuestro tiempo. “Si la medida funciona” –ha anunciado, mientras comía requesón, manteca y vino- “tenemos en mente que Zapatero se transforme en vascongado y que Don José Bono se haga pasar por marica en un quinto piso del barrio de Chueca. De este modo, asimilaremos en nuestras propias carnes la problemática que sufren las comunidades diferenciales. No tenemos previsto quedarnos en el paro, porque ya llevábamos ocho años sin hacer nada de provecho en la oposición y ese estilo de vida ya lo conocemos suficientemente bien”.
El doctor Barragán-Moreau se ha ofrecido para realizar la operación de cambio de sexo a Josep Borrell
Al ser preguntado sobre qué es la violencia de género, Borrell a explicado que “eso es cuando un género le pega al otro o lo maltrata con insultos y cosas por el estilo”. A lo que una abogada muy velluda afiliada a la formación izquierdista ha añadido que “eso es así si el género que pega tiene tiburón y el que es pegado tiene hachazo”. En ese momento, un ciudadano británico, muy sucio y mal vestido, ha cuestionado la posibilidad de que “obligarle a uno a lavarse los pies con esponja y todo, suponiendo que el uno tenga hachazo, puede ser considerado violencia de género”. A lo que la abogada velluda ha respondido, muy a las claras, que “sí, si vive en Reus, Orense o el Puerto de Santa María”.
Posteriormente, todos los participantes en el debate se han trasladado en helicóptero al recinto del Forum de las Culturas de Barcelona donde han continuado deliberando hasta altas horas de la madrugada.
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Tags: UE, elecciones, Europa, Borrell, PSOE. Última actualización el 07-01-2008 Visitas: 3987