Marlon Brando en un mítin de la FFL, mostrando la maldad de una coliflor asesina
“Los vegetarianos son extraterrestres cuyo único objetivo es la total desaparición de la especie humana. Ya consiguieron extinguir a los dinosaurios y ahora pretenden eliminarnos a nosotros. Pero mientras comamos cerdo, avestruz, cordero, conejo, ternera y pollo, no lo lograrán”. Así de contundente se manifestaba Marlon Brando en el mitin inaugural de su campaña por las presidenciales norteamericanas, a las que se presenta como candidato por la FFL (Fat Fuckers for Liberty).
Al acto sólo asistieron quince personas, puesto que tuvo lugar en uno de los cráteres volcánicos del Pacífico donde el actor y actual político se refugia para evitar ser capturado y ejecutado por el ejército norteamericano. Sin embargo, su discurso fue seguido por más de quinientos millones de televidentes de todo el mundo, más del 68 por ciento de los cuales son personas con sobrepeso. Todos ellos pudieron contemplar como Brando extraía un microchip electrónico del interior de una coliflor. Más tarde hizo lo mismo con una lechuga, un apio, una zanahoria y tres vainas de judías verdes.
Miroslawa Nicolodi, primera víctima de la FFL abatida en combate. Bajo su cuerpo yace el cadáver del marine que le disparó
Desde que el matrimonio formado por Quentin y Melody Pulgarin tomarán por las armas el estado de Nebraska, son muchos los activistas obesos que han decidido hacer frente al orden establecido. En todo el planeta se han puesto al descubierto los tejemanejes de gimnastas, militares, médicos y empresarios de la alimentación dominados por los vegetarianos llegados de otro planeta con la intención de ocupar el lugar dominante del ser humano dentro del ecosistema terrestre.
Brando comunicó, con especial énfasis que “los vegetarianos actuales son sólo una avanzadilla. Nos obligan a consumir malolientes productos verdes que minan nuestro organismo con la intención de que dentro de un par de siglos, cuando las naves que transportan a sus familiares lleguen a la Tierra, ya habremos perecido y podrán ocupar nuestro lugar”. Al final del discurso se guardó un minuto de silencio en memoria de Miroslawa Nicolodi, la primera activista de la FFL muerta en combate frente a un escuadrón de boinas verdes. “Murió luchando y sus asesino pereció aplastado por la justicia de nuestra causa. Requiescat in pace”, añadió Brando, dando por finalizada su intervención.