Ángel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, acaba de hacer público que, a partir de la próxima semana, “los tres partidos de liga que le quedan por competir al Real Madrid se jugarán sin la presencia de árbitros ni jueces de línea”. Según Villar “los galácticos son tan buenos, limpios y elegantes que incluso, cuando entran en plancha y clavan los tacos al adversario, lo hacen mediante el ejercicio de la telequinesis, sin contactar con el jugador adversario. Con este nivel de perfección técnica, el arbitraje se vuelve del todo innecesario y hemos preferido obsequiar a los profesionales del pito y el banderín con unas vacaciones en el chalet marbellí de Don Florentino Pérez, empresario generoso donde los haya”.
La noticia ha sorprendido gratamente a Don Florentino mientras recalificaba un parque público en pleno centro de Getafe, en compañía del presidente autonómico madrileño, Alberto Ruíz-Gallardón. “Ya era hora de que la Federación y el Comité de Competición se dieran cuenta de lo galácticamente buenos que somos” --explicaba Pérez-- “ya que hasta ahora nadie había podido demostrarlo. Al Real Madrid nunca le han hecho falta los árbitros, así que no los echaremos de menos. En su lugar, Valdano, Butragueño y yo mismo, hemos decidido incorporar la figura de unos enanos bala pequeñísimos que surcarán el aire del estadio Santiago Bernabeu, yendo y viniendo del gol norte al gol sur y viceversa”.
El brigada mocasín, nuevo fichaje galáctico de Flrorentino Pérez
Efectivamente, Jorge Valdano, Director Técnico de la entidad blanca, ha confirmado que esta decisión no es sino un paso más dentro del proceso de maduración de las instituciones futbolísticas españolas. “El siguiente paso será la entrega automática del título de liga, de la copa de Su Majestad el Rey y de la supercopa al capitán de nuestro equipo. Así evitaremos tensiones y disgustos a los aficionados del balompié”.
En cuanto al fichaje del enano bala volador El Brigada Mocasín, Valdano ha manifestado su entera satisfacción y confianza, hasta el punto de invitarlo a una paella en un restaurante de La Moraleja. “Casi se atraganta con las gambas, pero es buena gente. Enseguida se ha hecho amigo de nuestro querido Nelsonsinho”, ha añadido, con una sonrisa, al final de su rueda de prensa.