 Ana Botella retorna al periodismo con la bendición de Monseñor Escrivá de Balaguer Ana Botella de Franco ha decidido volver a ejercer, de manera libre y ponderada, su derecho a la información y opinión. Entre los motivos que justifican esta decisión se encuentra "el afán por desenmascarar la trama roja-mediática que manipuló a los españoles haciéndoles creer que Al Qaeda era el autor del atentado del 11-M y que el bueno de Acebes y el simpático Zaplana no decían la verdad", ha dicho la primera dama en funciones. Las viejas vocaciones nunca mueren. Del mismo modo que el ministro Zaplana se asemejaba al felizmente (de)cesado Arias Navarro en su última comparecencia previa a las elecciones del 14M, la esposa del último presidente del gobierno del tardofranquismo ha sentido, de manera súbita e inesperada, la rellamada de las letras y las rotativas. Los trabajadores del departamento de bienestar social del ayuntamiento de Madrid están tan contentos que hasta han descorchado botellas de champán. "Eso es por que se alegran de saber que ahí fuera habrá alguien que luche por la verdad", ha explicado.
Recordemos que esta gran mujer criticó de manera lúcida e imparcial el devenir del gobierno nacional hasta que, por cosas de la vida, perdió la vocación justo el día en que su formidable esposo alcanzó la presidencia del gobierno. Hoy, sin embargo, de manera igualmente alegre y luminosa, como si se tratara de un mensaje mariano, ha escuchado la voz de Gütenberg y se dispone a regresar a la palestra periodística para dar razón de los desmanes del gobierno socialista.
 Retrato robot de monseñor Escrivá de Balaguer Botella no lo tendrá difícil: sus recientes experiencias como cuenta-cuentos le facilitarán, sin duda, las cosas. Y, además, ha recibido ofertas de la cadena nacional-catolicista COPE, del diario ABC y de La Razón. No obstante, todo parece apuntar a que desarrollará su tarea democrática, desde la moderación, en el nuevo grupo empresarial que están organizando los grandes paladines de la comunicación pública patria: Urdaci, Matias Prats (padre e hijo), Ansón, Sáenz de Buroaga y José María Carrascal. Fuentes del Vaticano afirman que las lágrimas que corrían por las mejillas de la exprimera dama española en el momento de encauzar el voto de su marido, el ex-presidentísimo Aznar, se debían a la alegría que le produjo la aparición de Monseñor Escrivá de Balaguer. Angie Moon, nuestra corresponsal en la Santa Sede, apunta que “Doña Ana se encerró en el privado del colegio electoral para elegir su voto. Y allí, en la soledad y el recogimiento, recibió la visita celestial de Moseñor Escrivá, quién siempre manifestó su gran afecto por la Botella. Fue el beato quién le pidió que regresará a sus tareas de opinión pública.” Amén. |