Aunque no se puede apreciar en la foto, la ministra de defensa se ensaña con un saco de boxeo con el logo del Partido Popular
Afganistán - Enviado especial. Carmen Chacón se ha inscrito a un curso de defensa personal para irle tomando el pulso a su nuevo cargo de Ministra y sentirse más segura en sus viajes a la línea de frente. Aunque no tiene nada que ver una cosa con la otra, Carmen Chacón piensa que podrá serle útil en el Ministerio de Defensa, ya que ha notado que algunos comandantes generales no la ven con buenos ojos. De momento, ella no pone mucho de su parte. Ayer mismo volvió a meter la pata en Mirueña de los Infantones (Ávila) al dirigirse a la tropa en estos términos: "¡Avilanos!" (en lugar de abulenses...)"¡Mande firmes, capitán" (la única frase que se sabe y que lleva pintarrajeada en la mano ).
Pero no acaban ahí sus problemas. Después de lucirse en el Ministerio de Vivienda, donde solucionó de una vez por todas el problema de la vivienda a su futuro hijo al comprarle un piso para él solito, debe responder ahora a la solicitud de la Generalitat de Cataluña que demanda una brigada de vehículos blindados y una división de tanques "rusos" (según especifica la nota de Montilla).
También esta semana debe autorizar la "Sectorial del Ebro de la Asociación del Rifle Catalán ", una entidad sin ánimo de lucro que pretende emular a la National Rifle Association de Charlton Heston. De momento, algunos de sus miembros se están parapetando en el Delta del Ebro. La mitad apuntan sus escopetas hacia Valencia y el resto hacia Barcelona.
Sin embargo, lejos de venirse abajo, la ministra se lo toma con humor. Hoy, sin ir más lejos, le planteaba una simpática adivinanza al teniente general de la VI División. "¿A que no sabe usted –decía Chacón riéndose de esa forma que se ríe ella, agrandando la boca– en qué se parecen los militares y los espermatozoides?"En que los dos tienen una oportunidad entre millones de convertirse en humanos", se respondía a sí misma, mientras el militar la miraba con gesto circunspecto... Según comentó en privado el citado militar, la ministra se ha empeñado en que su futuro hijo sea el comandante en jefe del Ejército.
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En mi acuartelamiento ya estamos ultimando los planes del próximo alzamiento nacional. Será una cosa rápida y incruenta, casi sin víctimas, o en todo caso casi sin víctimas que no se lo tengan bien merecido. Pongo un nombre falso para que esos malditos vietcongs no me puedan reconocer. ¡Temblad malditos socialistas!