Weng Chiabao, Primer Ministro de China, se dispone a probar un delicioso plato de Lama Chop Suey
El Primer Ministro de la República Popular China, Weng Chiabao, ha anunciado la primera de las sorpresas de los que según él van a ser los “mejoles juegos olímpicos de la histolia”: el menú del restaurante “La Gran Muralla” de la villa olímpica de Pekín 2008 incorporará especialidades gastronómicas tibetanas para difundir la cultura del Tíbet. Gracias a esta medida, los atletas de Pekín 2008 podrán saborear delicias como el “Lama Chop Suey”, “Monje agridulce”, “picadillo de insurgente” y “manifestante 3 delicias”. Con esta medida el Partido Comunista Chino quiere dejar sin argumentos a los que le acusan “injustamente” de promover el genocidio cultural en el Tíbet.
La promoción de la gastronomía tibetana será, sin duda, uno de los éxitos de los Juegos Olímpicos. La carne de tibetano budista es considerada una de las de mejor calidad del mundo. “Su dieta prácticamente vegetariana las hace muy bajas en grasa y ricas en vitaminas, pero esa no es su principal virtud. La vida ociosa y meditativa que llevan los monjes hacen que sus fibras musculares sean muy tiernas lo que les confiere una textura muy agradable”, ha explicado Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional a la vez que degustaba un sandwich de tibetano al escabeche.
Se da la afortunada coincidencia, además, de que las carnes tibetanas no presentan trazas de clembuterol y otras hormonas que podrían ser detectadas en los controles antidoping cosa que por ella sola, garantizaría, unos juegos limpios.
Contratarán a Ferran Adrià
Para demostrar los aires de renovación y modernidad que se respiran la República Popular China, Weng Chiabao ha anunciado el fichaje del cocinero Ferran Adriá para contribuir a la modernización de la cocina china en general y de la tibetana en particular. “Me muelo de ganas pol plobal una deconstlucción de Dalai Lama”, ha confesado el dirigente chino.
En lugar de alabar tan loable iniciativa, el gobierno tibetano en el exilio y el mismo Dalai Lama han incrementado el tono de su protesta y han iniciado una huelga de hambre. El partido comunista chino ha declarado que se siente ofendido y ha asegurado que estos tibetanos no saben de educación ni buenas maneras. Acto seguido, ha pedido la inclusión de los budistas tibetanos en la lista de grupos terroristas .
Ya era hora
Me alegra leer esta noticia, espero que la carne de tibetano llegue pronto al Chino de C/Genova. Estoy harto de comer carne de chino al gengibre ojala llegara una remesa de monjes tibetanos al Madrid y pudiésemos degustarlos